Fotos para el currículum

marzo 1, 2016 § 9 comentarios

El otro día hice un vídeo acerca de lo mucho que me irrita el rollo este “Pim, pam, pum! Encuentra tu pasión ya.

Hoy, siguiendo en la línea de la reorientación profesional que me absorbe la energía estos días, una reflexión peregrina entorno a las imágenes que insertamos en nuestro currículum. Esas imágenes asépticas y estereotipadas, que a menudo no nos representan. El problema no es lo que dicen acerca de quiénes somos sino… ¡todo aquello que NO muestran!

Tal vez, prestando atención a “esas otras imágenes”, las NO APTAS para currículum, extraeremos información valiosa para nuestra reorientación profesional.

A ver si me explico.

Lo prometido es deuda

febrero 16, 2016 § 12 comentarios

El otro día arranqué (con no poca vergüenza) mi canal en Youtube. Me costó taaaanto preparar el vídeo de presentación que, al final, me salté ese paso protocolario y entré al trapo, directamente a largaros el rollo. Prometí volver otro día a presentarme (qué valor) así que… ahí voy.

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La vieja que quiero ser

febrero 15, 2016 § 15 comentarios

¿Y entonces? ¿Dices que hacerse mayor es esto?

¿Hacerse mayor es tener hijos a los que gritar “me vais a volver locaaa”? ¿Es mirarte al espejo y ser espectadora de tu declive? ¿Es admitir que esos pelos blancos son tuyos y de nada sirve luchar contra ellos?

¿Es hacerse mayor hablar con otras personas mayores de lo mucho mejor que era todo antes? ¿Del timo que es la vida? ¿De nuestras expectativas frustradas?

¿Hacerse mayor es dejar de salir a correr? ¿Es no tomarse un vino porque interfiere con la medicación? ¿Es dejar de bailar los sábados hasta el amanecer? Entonces de los viernes y los jueves ya ni hablamos…

No. No puede ser. Eso NO es hacerse mayor. Eso es envejecer.

Hacerse mayor es otra cosa

Hacerse mayor es hacerse más grande. Hacerse más grande es crecer. Crecer es mejorar. Es observar tu declive ante el espejo y saber dar gracias por seguir ahí ¡para verlo! Es ver belleza en ese cambio. Es cabalgar a lomos de tu seguridad recién conquistada por playas de arena blanca o por lomas verdes… o por suelos áridos. Da igual. El caso es seguir cabalgando.

Sentir el viento en tu pelo, aunque escasee. Sentir que el calor del sol se mete entre los pliegues de tu piel… Los pliegues que conservan resquicios de tu historia. Sentir que hoy eres más grande que ayer, porque dejas tus miedos atrás. Porque tus temores se alejan pequeños en el horizonte.

Un par de mudas, un par de amigas y una bolsa de magdalenas. Eso… y cientos de historias que contar. Así es como me imagino yo en mi vejez: Contando batallitas a quien las quiera escuchar.

Sorprendiéndome cada día de las nuevas tecnologías, de las habilidades de mis nietos, de las nuevas canas de mis hijos… Feliz de ver que todo lo hacen mejor que yo.

Feliz de ver que vamos hacia adelante, que construyen un mundo mejor del que les dejamos.

Quiero ser una vieja feliz. Desdentada pero sonriente.

Fundaré el Club de la Magdalena

Y me sentaré a tomar té con pastas con mi pandi de viejales. Quiero ser traviesa y tomarme un cognac para que me suba la tensión (o me la baje) o me arregle lo que sea que me duela.

Quiero ser una vieja de risa fácil. Bien arrugada, de manitas huesudas y preguntona. Pero preguntona pesada no. Preguntona de interesarme por los demás: por lo que hacen, por lo que logran, por lo que sueñan… Incluso acepto una berruga en la nariz de la que el resto de brujis hará broma. Quiero recordar viejos chistes y aprender nuevas guasas. Quiero entender la vida de los jóvenes y ser capaz de mirarla sin nostalgias… Feliz con lo que fui.

Quiero una vejez de farándula.

Quiero ir a discotecas para abueletes. Quiero darlo todo hasta el ocaso, hasta que me rompa. No quiero sentarme en una silla a esperar la muerte. Quiero salir a pasear cada día, aunque me cueste la vida. Aunque corra el riesgo de resfriarme. Aunque lo desaconseje el cardiólogo de turno. Para qué voy a guardarme el corazón. ¿Para morirme luego sentada ante la tele? No. Quiero morirme sintiendo que viví todo lo que tenía que vivir, como pude, como supe, como me dio la gana y que, después de todo, no salió tan mal.

Paris

febrero 8, 2016 § 2 comentarios

La semana pasada… Mentira. ¡Hace casi dos años! OMG! estoy rescatando un borrador que quedó aparcado desde abril de 2014! Soy lo peor!!

Hace casi dos años, estuve en la ciudad de la luz visitando a mi hermana/cuñado y conocer a mi preciosa sobrina. Quería currarme un post parisino así que, después de que Laura nos paseara por el subsuelo de la urbe y Remorada no elevara para mostrárnosla desde las alturas, este tenía que ser mi pequeño aporte al tema y mi giro diabólico para llevarme a Paris al huerto.

Encariñada como estoy con mi recién estrenada (ejem… 2014!) serie mitológica y bajo los evidentes efectos de la primavera (recordemos que estoy escribiendo en abril de 2014) no podía ser de otro modo. Hoy toca: Paris.

Helene Paris David

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Mi soledad y yo

febrero 7, 2016 § 7 comentarios

Mi soledad y yo nos llevamos bien.

Desde que la descubrí allá en el oriente lejano, nunca más quise desprenderme de ella.

Lejos del mar pero con fantásticos lagos a tiro de piedra. 😊

A photo posted by Nuria P (@congorro_yaloloco) on

Me ha regalado momentos de lucidez y decisiones fundamentales en mi vida. Hay tanto ruido ahí fuera. Tantas opiniones, que a veces resulta dificil escuchar el sentir propio.

Parece que hoy en día, en tiempos de intercomunicación extrema, en que no solo estás conectado con la gente que conoces sino con la que no conoces y vas a conocer a traves de esa interconexión, la soledad esta muy desvalorizada y hasta pasada de moda.

La soledad se trata prácticamente como si fuera una enfermedad, algo que hay que vencer o corregir. Hay que salir a la calle a hacer amigos pero… ¿y si eso no fuera todo? ¿y si la soledad proporcionara beneficios? Como todas las cosas, en su justa medida (a cada cual le toca encontrar la suya) puede ser beneficiosa.

En su justa medida y, por supuesto, elegida libremente. Una condena al ostracismo no le apetece a nadie pero… retirarse un rato, alejarse del mundanal ruido para estar a solas, a mí me ha hecho (y me sigue haciendo) mucho bien. Es el único modo de escuchar tus intuiciones con calma, lejos de prejuicios ajenos. A solas con los tuyos propios que son más que suficientes para joder el plan.

Cuando viajas por tu cuenta o ves una peli a solas percibes mas detalles (Obvio. A menos distracción, mas percepción) pero tambien retienes más datos en tu memoria… el saber que si no lo recuerdas tú, nadie más lo hará por ti y caerá en el olvido te hace probablemente avivar tu capacidad de almacenamiento (que en mi caso es bien poca). Esa es una vieja intuición constatada hace poco por estudios sobre la soledad.

Creo que una de las cosas que se pierden de golpe y porrazo con la maternidad es esa soledad. Ese estar contigo a solas. Claro que tendrás momentos a solas pero terminarán abruptamente con el despertar de tu bebe. Creo que a mí en alguna ocasión me ha faltado eso. Ese poder pasear por mi soledad hasta que me plazca y salir de ella cuando siento que ha sido suficiente. La soledad. Un camino por el que transitar a ratos.

No pasa nada por no estar en todas partes. No pasa nada por perderse un acontecimiento, no pasa nada… En todo caso, nada malo.

Con el tiempo se logra recuperar pero no es algo que suceda de forma natural si uno no lo busca y no puedes buscar lo que no eres consciente que te falta…

Me encanta pasar ratos a solas.

En realidad no estoy sola del todo. Estoy con un libro, ante la pantalla del ordenador, sentada en un tren… solo ellos, mis manos y mis pensamientos. Y divago… divago y divago. Sueño despierta sueños que mi yo consciente descartará implacable pero mientras los sueño me siento libre y capaz de casi todo. Lo hice mucho en mi adolescencia.

Mi juventud estuvo repleta de amistades y actividades. Diversión, risas pero poca intropección. Y la eché de menos sin saberlo. Cuando la recuperé, fue como pasear descalza bajo una la lluvia cálida que te cala sin incomodarte. La soledad es un lugar en que estar a gusto. Un lugar en que nada te falta. Esa época, que viví en una casa que ya no existe, fue la más gratificante. La más liberadora.

Fue la época en que menos cosas tenía y en la que menos necesidades sentí. Estaba en posesión de mi ser por fin. Sin anhelos que pospusieran mi felicidad. Era feliz in situ. Curiosamente, fue en ese momento en que no echaba de menos a nadie a mi lado el momento en que apareció mi corazón (cabroncete, con el que hoy me he peleado, no vayáis a pensar que esto es novela rosa, somos de carne y hueso. Tan imperfectos como verdaderos).

Frikitime

enero 30, 2016 § 2 comentarios

Big-Bang-Theory

El frikitime ha sido el invento del año. Desde que lo instauramos, nos ha cambiado la vida. El Frikitime es ese ratito en que te olvidas de mí y me dejas hacer esas cosas que me encanta hacer y a ti te la traen al pairo. Ese ratito en que tú te entregas a esas actividades absurdas de las que yo paso olímpicamente. Y qué vamos a hacer… ¿ponernos a llorar porque no compartimos aficiones? Claro que no. Mejor entregarnos a ellas al unísono, cada uno por su cuenta y en paralelo. Luego nos lo explicamos. O no.

Incluso me atrevería a decir que si se institucionalizara el Frikitime, ¡se salvarían muchos matrimonios!

El Frikitime es el ratito que existe entre acostar a los niños y limpiar la cocina, y el capítulo de Big Bang Theory de turno que compartiremos (junto con una tableta de chocolate, unos pistachos o cualquier otra guarrería) antes de acostarnos.

El Frikitime puede oscilar entre una y tres horas y es ese espacio de tiempo en que tú y yo nos dedicamos, por separado, a hacer cosas que con el otro no haríamos bien por vergüenza, porque no queremos arriesgarnos al descrédito o porque, simplemente, ¡nos apetece hacerlas a solas!

A saber: Escribir un post para el blog (yo), jugar a un videojuego (tú), responder correspondencia (ambos), organizar fotos (yo), programar alguna aplicación (tú), idear un mundo paralelo (tú)… Admite que tú eres un poco más friki que yo. Que no pasa nada. No pasa nada, sobretodo porque sé que jamás vas a leer esto. Aunque, por si acaso, te pondré un smiley😉 para que comprendas que es broma.

Nuestro Frikitime es tiempo de encuentro con uno mismo ¡que va genial! antes de ir al encuentro del otro. Porque cuando llegas al otro, habiendo vertido tu energía en lo que a ti personalmente te interesa, llegas crecido, relajado, conmovido, satisfecho y agradecido.

La semana pasada, mi frikitime particular fue especialmente fructífero, dado que de esos ratos salieron dos de mis mejores posts. Ambos son reflexiones que han surgido a raíz de tristes sucesos. Reflexiones en que intento darle la vuelta a ciertas creencias o cosas que se escuchan.

Siempre son los hijos de los demás surgió a raíz de los comentarios que suscitó el suicidio de un niño de 11 años que sufría acoso escolar. Su muerte conmocionó al país y puso de nuevo sobre la mesa el gran problema fantasma que viven nuestras escuelas.

Y lo metió en casa lo escribí tras el terrible suceso en Vitoria (abuso y asesinato de una criatura de 17 meses). El detonante también fueron algunos comentarios, que no me parecían del todo apropiados.

En definitiva, yo estiro los minutos de mi oasis particular y me regodeo en él todo lo que puedo (y lo mismo haces tú, compañero) intentando alargar ese rato, hasta que uno de los dos llame al otro para cerrar la velada juntos.

¿Hay algo más romántico que el Frikitime? 100% Saludable. 100% Recomendable.

¡SORPRESA! Me estreno en Youtube

enero 28, 2016 § 17 comentarios

Estoy perdiendo la poca vergüenza que me quedaba.

Hoy elijo un nuevo medio para dirigirme a ti… ¡Fuera máscaras! Hace tiempo que le doy vueltas y no acababa de atreverme. Hoy, por fin, estreno mi nuevo canal en Youtube, en el que espero publicar con cierta asiduidad. (Digamos… ¿semanalmente?)

En el vídeo te hablo de lo que para mi es EL TEMA del año. Relacionado con dos artículos que he publicado recientemente: el elogio de la sobriedad y mi nueva apacible vida campestre.

¡Espero que te guste!

No dudes en comentar. Me encantará saber qué opinas sobre este nuevo experimento.😉

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