Popurrí de lecturas

enero 27, 2018 § 3 comentarios

¡Hola! Cuánto tiempo sin pasar a saludarte… Tengo una pregunta para ti:

¿Qué tienen en común un organizador compulsivo, un multimillonario amigo de Trump, una viajera depresiva en busca de su alma y un DJ neoyorquino calvo, creador de música techno? ¡Pues que todos ellos aparecen en MI VÍDEO! ¡¡¡Sííí!!!

¿Cómo van las cosas? ¿Ya has empaquetado el año pasado y estrenado con ganas el 2018? ¡Yo sí! Y parte de este empaquetado ha consistido en recapitular algunas de las lecturas, que me han ayudado a pasar el rato, de camino al trabajo o de vuelta a casa. Horas de metro que, de otro modo, me habrían resultado muy tristonas. Esto me ha permitido agradecer todas esas lecturas, en lugar de fustigarme por el tiempo “perdido” yendo arriba y abajo.

Espero que el vídeo te entretenga y si te anima a leer alguno de los libros… ¡mejor que mejor! A cambio, te pido que me sugieras lecturas a mí. De los libros que has leído recientemente… ¿cuál es el que más te ha gustado?

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Berlín con niños

diciembre 21, 2016 § 4 comentarios

¡Hola!

Hace una eternidad que no escribo aquí. Ni siquiera sé si queda alguien a la escucha… Quería contaros que hace poco estuvimos en Berlín y visitamos tres lugares chulísimos. Tanto me gustaron, que he montado un video para hablaros sobre ello.

Porque no siempre es verano (que en verano ya sabéis que hay que ir al Wannsee). Por eso, os hablo de tres sitios ideales para ir con niños, aunque llueva o haga frío. ¡Espero que os guste!

Un domingo en el Medievo

octubre 23, 2016 § 7 comentarios

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Ahora, lo del poblado medieval… lo tengo que contar.
Un nuevo intento de visitar la antigua cárcel de Freising, convertida ahora en museo, nos pone en ruta. Pronto nos despistamos y seguimos un cartelito indicativo en el que se lee “Ritterfest” porque sí. Porque nos va el desorden y el caos. Porque si planificamos es para salir de casa y tener un plan… que poder saltarnos. Porque somos rebeldes sin causa. Y buscando la sorpresa, aterrizamos de pleno en la Edad Media. El medievo a 5 euritos por cabeza, oiga.

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Tarde de viernes

septiembre 30, 2016 § 10 comentarios

Tarde de viernes y de nuevo pensando en cómo seguir poniendo orden en mi vida. En mi mente. En nuestra casa (y como te descuides en la tuya) aunque todo es muy teórico, ¿eh?

La dispersión y el ir a salto de mata han dominado mi existencia en los últimos años y por fin llegó el momento de poner orden. (Bueno, el momento hace tiempo que llegó, solo que yo he tardado en verlo). Siento que es hora de reducir y minimizar en todos los sentidos y eso voy haciendo. Poco a poco. Muy despacito.

Y estando en eso se me ha ocurrido una manera de dehacerme de algo de lo que me resulta muy difícil desprenderme: ¡Los libros! Aquí os lo cuento. ¡A ver si os gusta la idea!

Grimhilde, de mayor

septiembre 24, 2016 § 19 comentarios

grimhilde

Mi contribución al carnaval de blogs #hayvidadespuésdelos6 que organiza @MerakLuna, dedicado esta semana al tema “estudios y profesiones” de nuestros hijos adolescentes.

GRIMHILDE (en adelante G): Espejito, espejito mágico… ¿y tú qué querías ser de mayor?

ESPEJITO (en adelante E): ¿Yo…? Pues espejito. ¿Qué, si no? ¿Y tú, Grimhilde? ¿Tu de pequeña ya querías ser bruja? ¿O eso te salió luego? Digo: ¿Ser bruja es hacer de lo tuyo o la crisis te hizo cambiar de ramo?

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De pausas laborales e interiorizaciones erróneas

junio 22, 2016 § 14 comentarios

Aso01
Hice pausa laboral con mi primera maternidad y con la siguiente también. Y fue tiempo de aprendizaje, de apretrarse el cinturón y de descubrir mundos nuevos. Hace mes y medio me reincorporé a la jornada completa. Desde hace más de un año venía haciendo trabajitos que no acababan de cuajar pero ahora vuelvo a la carga fulltime. Y en esta situación, rescatar y editar un post que escribí en la fase anterior… se me hace extraño.

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Hola, pasaba por aquí

mayo 31, 2016 § 12 comentarios

No. Es mentira. No pasaba por aquí. En realidad vine adrede. Me apetecía decir hola, que últimamente lo hago poco por este blog.

En realidad lo habría podido titular “hay novedades” por que haberlas, las hay. Y no. No estoy embarazada. Y no. No estoy menopáusica. Creo. Soy madre de una preadolescente de 11 y de un adolescente de 4. Confirmado. Y logré estar 7 días sin enfadarme ( a la fuerza claro, que era un reto autoimpuesto).

En realidad, las novedades van más por lo profesional que por lo personal. ¡Que ya tocaba! No se si sabéis que llevo más de medio año trabajando a tiempo parcial como guía turística en Múnich y alrededores. Pues bien, desde hace un mes, a eso podemos añadirle otra jornada parcial en un despacho de arquitectura. Sí. Soy consciente de las veces que he dicho que no volvería… pero, ya lo he comentado en alguna ocasión, al final resulta difícil escapar a tu pasado (porque no será que no lo he intentado veces).

Bueno, esto se ha dado así y he decidido no rebelarme a la casualidad. No ofrecer resistencia. Go with the flow… y dejarme llevar para ver qué pasa.

Así que ahora, tendré que compaginar la escritura con dos trabajos a media jornada que, ¡me dan más trabajo que uno solo a jornada completa! porque ambos requieren formación. No doy abasto pero he decidido no agobiarme. No voy a pensar en todo aquello que no se / no puedo hacer / no conozco, sino que voy a concentrarme, precisamente, en aquello que sí sé /sí puedo hacer / sí conozco.

He trabajado en muchas cosas distintas y, curiosamente, la que siempre me ha dado mas respeto es aquella para la que me formé. Qué extraño. Hoy, leyendo a James Altucher, me he topado con algo que me ha hecho pensar.

The second you start to think something, anything, is IMPORTANT, then your ego will suffer and so will your work.

Osea (traducción casera) en el momento en que empiezas a pensar que algo es IMPORTANTE, lo que sea, tu ego sufrirá y con él sufrirá tu obra/tu trabajo. Gracias, James, por este pensamiento. Es revelador.

En realidad, no es que haya cambiado mi percepción de las cosas pero sí ilustra como las estoy viviendo esta vez. En los dos trabajos tengo un montón de cosas que mejorar y aprender pero lo cierto es, que uno me hace relativizar el otro. Me hace restarle importancia y, me doy cuenta de que, en ese estado rindo más. Trabajo mejor. En realidad, esto es algo que he hecho siempre. He realizado los trabajos más diversos. En todos empecé sin experiencia y en todos llegué a disfrutar y a sentir que ofrecía, a mi manera, un buen servicio. En todos excepto en uno. ¿El único que me importaba? ¿Falta de vocación o exceso de respeto?

¿No es absurdo? ¿No es absurdo sentir que donde peor performas es en aquello que, supuestamente, más te interesa? Y digo supuestamente porque hace tiempo que me desprendí de la certeza. Es como que los otros trabajos suponen una liberación. Te liberan del lastre de no ser todo lo bueno que quisieras en aquello otro que un día elegiste. En los otros, pones el listón más abajo. Tienes menos expectativas y, tal vez por eso, acabas pudiendo disfrutar de esas tareas. Las realizas sin presión y eso mismo, esa tranquilidad y el trabajo continuado, te hacen cada día un poquito mejor. ¡Que Roma no se hizo en un día!

Bueno, no sé cómo seguirá este capítulo. En realidad, yo solo venía a decir hola. Y para que no se diga que largo el rollo sin más. Aquí os dejo un par de reflexiones post-vacacionales porque estamos locos cargándonos lo más sagrado y, porque aunque te digan lo contrario, Mickey Mouse es mala gente. 😉

¡Un besito y buenas noches!

Fotos para el currículum

marzo 1, 2016 § 10 comentarios

El otro día hice un vídeo acerca de lo mucho que me irrita el rollo este “Pim, pam, pum! Encuentra tu pasión ya.

Hoy, siguiendo en la línea de la reorientación profesional que me absorbe la energía estos días, una reflexión peregrina entorno a las imágenes que insertamos en nuestro currículum. Esas imágenes asépticas y estereotipadas, que a menudo no nos representan. El problema no es lo que dicen acerca de quiénes somos sino… ¡todo aquello que NO muestran!

Tal vez, prestando atención a “esas otras imágenes”, las NO APTAS para currículum, extraeremos información valiosa para nuestra reorientación profesional.

A ver si me explico.

Lo prometido es deuda

febrero 16, 2016 § 12 comentarios

El otro día arranqué (con no poca vergüenza) mi canal en Youtube. Me costó taaaanto preparar el vídeo de presentación que, al final, me salté ese paso protocolario y entré al trapo, directamente a largaros el rollo. Prometí volver otro día a presentarme (qué valor) así que… ahí voy.

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La vieja que quiero ser

febrero 15, 2016 § 16 comentarios

¿Y entonces? ¿Dices que hacerse mayor es esto?

¿Hacerse mayor es tener hijos a los que gritar “me vais a volver locaaa”? ¿Es mirarte al espejo y ser espectadora de tu declive? ¿Es admitir que esos pelos blancos son tuyos y de nada sirve luchar contra ellos?

¿Es hacerse mayor hablar con otras personas mayores de lo mucho mejor que era todo antes? ¿Del timo que es la vida? ¿De nuestras expectativas frustradas?

¿Hacerse mayor es dejar de salir a correr? ¿Es no tomarse un vino porque interfiere con la medicación? ¿Es dejar de bailar los sábados hasta el amanecer? Entonces de los viernes y los jueves ya ni hablamos…

No. No puede ser. Eso NO es hacerse mayor. Eso es envejecer.

Hacerse mayor es otra cosa

Hacerse mayor es hacerse más grande. Hacerse más grande es crecer. Crecer es mejorar. Es observar tu declive ante el espejo y saber dar gracias por seguir ahí ¡para verlo! Es ver belleza en ese cambio. Es cabalgar a lomos de tu seguridad recién conquistada por playas de arena blanca o por lomas verdes… o por suelos áridos. Da igual. El caso es seguir cabalgando.

Sentir el viento en tu pelo, aunque escasee. Sentir que el calor del sol se mete entre los pliegues de tu piel… Los pliegues que conservan resquicios de tu historia. Sentir que hoy eres más grande que ayer, porque dejas tus miedos atrás. Porque tus temores se alejan pequeños en el horizonte.

Un par de mudas, un par de amigas y una bolsa de magdalenas. Eso… y cientos de historias que contar. Así es como me imagino yo en mi vejez: Contando batallitas a quien las quiera escuchar.

Sorprendiéndome cada día de las nuevas tecnologías, de las habilidades de mis nietos, de las nuevas canas de mis hijos… Feliz de ver que todo lo hacen mejor que yo.

Feliz de ver que vamos hacia adelante, que construyen un mundo mejor del que les dejamos.

Quiero ser una vieja feliz. Desdentada pero sonriente.

Fundaré el Club de la Magdalena

Y me sentaré a tomar té con pastas con mi pandi de viejales. Quiero ser traviesa y tomarme un cognac para que me suba la tensión (o me la baje) o me arregle lo que sea que me duela.

Quiero ser una vieja de risa fácil. Bien arrugada, de manitas huesudas y preguntona. Pero preguntona pesada no. Preguntona de interesarme por los demás: por lo que hacen, por lo que logran, por lo que sueñan… Incluso acepto una berruga en la nariz de la que el resto de brujis hará broma. Quiero recordar viejos chistes y aprender nuevas guasas. Quiero entender la vida de los jóvenes y ser capaz de mirarla sin nostalgias… Feliz con lo que fui.

Quiero una vejez de farándula.

Quiero ir a discotecas para abueletes. Quiero darlo todo hasta el ocaso, hasta que me rompa. No quiero sentarme en una silla a esperar la muerte. Quiero salir a pasear cada día, aunque me cueste la vida. Aunque corra el riesgo de resfriarme. Aunque lo desaconseje el cardiólogo de turno. Para qué voy a guardarme el corazón. ¿Para morirme luego sentada ante la tele? No. Quiero morirme sintiendo que viví todo lo que tenía que vivir, como pude, como supe, como me dio la gana y que, después de todo, no salió tan mal.

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  • El gran día22/10/20
    Llegó el gran día.
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