Blancanieves no da los “buenos días”

mayo 19, 2014 § 28 comentarios

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No. Blancaneves no dice “buenos días” jamás.

Blancanieves llegó a Maléfica con 12 años. Se crió en otro lugar, con su madre. A día de hoy llevan un año y un mes conviviendo bajo el mismo techo y, en general, las cosas van mejor de cómo las pintaron los hermanos Grimm. Sin embargo, hay un tema, el del saludo matutino, que se les atraganta todavía.

Son las 6:30 am. Maléfica acaba de poner una lavadora y está doblando la ropa de toda la familia. Al verse rebasada por la adolescente y observar con tristeza que, una vez más le niega el saludo, se lamenta.

¡Buenos días, Blancanieves!

Se lo dice cada día. Con una sonrisa. Con cosquillas, con un guiño de “Eeeeh que se te ha olvidao”. Otras se lo dice despistada porque está a lo suyo o seria porque está preocupada por algo pero el “Blancanienves, buenos días” no falla nunca.

Hoy Maléfica está hasta el tocado de dos puntas de decir que uno, por la mañana, esté o no de buen humor, debe dar los buenos días al resto. Hoy, una vez más Blancanieves pasa por su lado de camino a la cocina y, absorta en sus pensamientos, “no ve” a Maléfica que (sorry Blancanieves pero) todavía le saca una cabeza (y dos con el tocado) así que imposible no verla.

“Blancanieves, en serio, tanto te cuesta decir buenos días”

Pues no se gira Blancanieves y en lugar de decir “Ay, perdona, buenos días” o mentir “ay, es que no te he visto”  la mira como si hablara una lengua muerta incomprensible y le dice “es que no tengo tiempo”.

Señoras y señores, Blancanieves no tiene tiempo para saludar. Tiene una hora para acicalarse e ir a cantar con los pajaritos del bosque y NO tiene tiempo para estupideces como decirle buenos días a su madrastra.

Compungida (y cortada) Maléfica no sabe qué decir (que ya es raro) y sigue doblando ropa pensando “pues va a ser que yo no tengo tiempo para doblarte tus bragas, guapa.”

Maléfica cumple con su misión. Ropa, niños, desayunos… y una vez repartidos los críos y tras haber ojeado sin éxito su libro de pócimas y remedios, se sienta frente al ordenador. De reojo, ve como el Espejito la mira, guasón. “¿Por qué te sonríes, cretino? ¿Qué hago mal?” -le escupe. Y él (repelente y marisabidillo como siempre) le responde… con un par de hashtags: Gestión de conflictos en la adolescencia, reina.

“Acabáramos. ¿Y qué me sugieres, Espe?”

A partir de ese momento absurdo (en que una se pone a hablar con los muebles) se genera un diálogo entre Maléfica y Espejo que va más o menos así:

Espejo: Mira, Male (que de verdad que cuando hay confianza da asco), dejando a un lado el hecho fehaciente de que Blancanieves es más mona que tú, que aunque no me lo hayas preguntado yo te lo suelto. Te jodes. Verás. A mi entender, tienes varias opciones. Puedes ignorarla. Pasar de ella. ¿Que no te da los buenos día? Tú tampoco se los des.

Maléfica: Me parece una reacción infantil, la verdad. ¿Cómo voy a ignorarla y dejar de hacer, precisamente, lo que le estoy pidiendo que haga? No sería consecuente conmigo misma…

Espejo: Entonces, ignora sus desplantes y salúdala efusivamente todas las mañanas independientemente de lo que ella haga. Tal vez algún día recuerde tus saludos con una sonrisa (cuando tu críes malvas)

Maléfica: No suena mal pero… Demasiado mártir. Preferiría resultados a corto plazo, si no es mucho pedir.

Espejo: Pues cabréate.

Maléfica: No sirve.

Espejo: Explícale.

Maléfica: No escucha.

Espejo: Dile que si ella no tiene tiempo para saludarte, tu no tienes tiempo para ayudarla.

Maléfica: Pffff… Demasiado vengativo. Qué manía tenéis todos con hacerme mala, oye.

Espejo: Entonces comprende. Piensa que viene de otra cultura. Tal vez no lo aprendió…

Maléfica: No me jodas Espejito. Lleva más de un año aquí. Si no lo aprendió allí, bien podrá aprenderlo aquí ¿no te parece?

Espejo: Yo que sé, Male, no me seas complicada… Entonces compréndela sin más. Comprende lo incomprensible. Yo qué se. Sólo soy un espejo. La bruja eres tú. Tendrías que saber mejor que yo cómo van las cosas… No te cabrees. Que ya sabes que cuando te cabreas tiemblan los cielos y se desatan tormentas, que sólo te mojan a ti. ¡Ya sé que puedes hacer! Olvídalo.

Maléfica: ¿En serio? ¿Te estás quedando conmigo? Me siento a escribir un post tratando de ayudar a otras brujas como yo… ¿y todo lo que se te ocurre decir es que le quite importancia al tema? Pues igual tienes hasta razón, rayos y centellas.

Un besico, Espe. Te dejo que me voy corriendo al súper.

Gracias, Terenya. Tu post inspiró un mejor final para esta historia. 🙂

Esta entrada forma parte del proyecto  #HayVidaDespuésDeLos6. Una iniciativa de @MerakLuna que organiza desde su blog Ciclogénesis Implosiva. La blogosfera necesita tu aportación sobre el mundo adolescente. ¿Te unes?
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§ 28 respuestas a Blancanieves no da los “buenos días”

  • Apenas te encontré me vine directo a los cuentos de Maléfica, porque yo también lo soy y también tengo una Blancanieves, con la ligera diferencia de que no vive con nosotros, pero nos visita cada 15 días y tiene 8 años. Me ha encantado como cuentas la historia, no esta fácil tener que lidiar con cosas como estas con alguien que no es biológicamente tu hijo, sé que pronto me tocará.
    Te sigo, porque espero seguir leyéndote para no sentirme sola ni extraterrestre!!!

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    • nurananu dice:

      ¡¡Muchas gracias, mami venezolana!! Acabas de darle sentido a las tribulaciones de Grimhilde. Le das gas para hilar un nuevo episodio!
      En efecto, no es fácil. A por ello, con alegría y espíritu positivo, que es la única manera de sobrevivir a todo 😉

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  • Me ha encantado tu entrada, Nurananu. Reconozco que es un tema que siempre me ha molestado muchísimo. Me “revienta” con extraños y vecinos (no puedo con que te dejen con el saludo en la boca), que no son importantes en mi vida, con que en el propio seno familiar…
    Entiendo que sea algo que te preocupe. Creo que haces bien saludando. Así ella nunca podrá escudarse en que tú no la saludabas. Además, no deja de ser una forma de decirle que estás ahí. Tendrás que buscar cómo llegar a ella. Y a ver si ella se decide a poner un poquito de su parte. Qué época la adolescencia, confieso que espero con miedo a que mis hijos lleguen a esa etapa.
    Lo has contado con tanto humor, que no me he quitado la sonrisa de la cara mientras te leía. Me ha quedado, no obstante, el regustillo amargo de que estés pasando por esa situación. Solo espero que como este post es del año pasado (es que te he descubierto hace poco, y voy leyéndote), en este tiempo que ha transcurrido haya mejorado la relación que tienes con Blancanieves y que ella ya te salude. ¡Mucho ánimo!

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    • nurananu dice:

      Muchas gracias por este comentario tan bonito y por tu comprensión!!! 🙂
      Así por lo menos no me da la sensación de que estoy loca 😉
      Al final, como todo, sólo depende de cómo nosotros lo percibamos o lo interpretemos así que he decidido que paso de todo (bueno, lo intento). Si me saludan bien… y si no, también!! Que para eso tengo un mono chiquitín que se me cuelga del cuello cada mañana 😀
      Un abrazo y gracias por honrarme con tus visitas!!

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  • mamikatabum dice:

    Bruja!!! genial el post 🙂
    yo pienso igual que tu, hay que ser consecuente y no dejar de dar los buenos días. A mi me enoja mucho que no me contesten y hasta ahora no me ha pasado con los monkeys, pero cuando pase se que voy a explotar!

    Me quedo por aquí, un placer!

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  • maquima dice:

    No sé ni como he llegado aquí, pero ya te sigo, y hasta me he suscrito al blog. Un post genial, porque hay una estupenda Maléfica detrás, y no lo has podido describir mejor: ‘mucho mimo necesitan, aunque nos aparten haciéndose los duros’, si pasa con los hijos que parimos, ¿cómo no va a ocurrir con los que llegan a la vida teniendo ya algunos añitos. Si las adaptaciones y la convivencia suelen ser difíciles, incluso cuando el niño sale de tus entrañas …

    Oye, pues el espejito y tú un buen tándem hacéis, y eres la mejor madre / madrastra que los peques y Blancanieves podrían tener.

    Abrazos

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    • nurananu dice:

      Ooooh! Muchas gracias, Maquima, por ese comentario tan cariñoso!!

      Sepas, que hace mucha ilusión lo que me dices. Una madrastra siempre aprecia una palmadita en la espalda!! 🙂

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  • Me ha encantado. Ese toque de humor que le das me encanta. Besos Male 🙂

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  • Post genial¡¡¡¡ Te felicito

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  • Buf…….

    Así con puntos suspensivos infinitos…… Eso lo vivo yo a diario, literalmente, en casa con mi hijo y “Maléfico” padrastro, useasé, mi marido.

    Son, y con perdón, como pedo y culo. Se quieren a rabiar pero mi marido es en exceso rígido y mi hijo es en exceso tocacojones. Así, con todas las letras. Y en el medio estoy yo, que a veces me sale la piruja que llevo dentro y les meto cuatro berridos a los dos. Porque el niño los peines que acaba de cumplir siete años, ssbe cómo fastidiar a marido… Y marido que en vez de 39 parece que tiene ocho, pues apaga y vámonos. El caso es que mi hijo lleva conviviendo con él desde antes de tener uso de razón. Ayer sin ir más lejos, tuvo que escribir para el cole a qué se dedicaban sus padres… Y no eligió a su “padre”, sin más, sin pensarlo, eligió a Juancar.

    He pensado mil veces sobre este tema. ¿Estaré haciendo algo mal yo? Reconozco que a veces peco de defender al niño (es un niño, mi niño, que lo he parido yo, coño!!) y otras… En fin…

    Que ayudarte no sé si te he ayudado, ahora, desahogarme todo hija mía… Jajajajajajaja

    ¡Besazos! Me ha encantado cómo has enfocado el post.

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    • nurananu dice:

      Verónica, guapa! Me encanta que te desahogues aquí… Pues mira lo que te digo, que no te cambio el papel ¿eh?

      Tú posición no es nada fácil. Súper difícil mantenerte al margen y si te metes, sales escaldada seguro por un lado o por otro… Por otra parte, es difícil no meterte en situaciones que se dan en tu casa, frente a tus narices.

      Difícil adjudicarse un rol tradicional hoy en día. (De todos modos ¿quién dijo que los roles tradicionales son lo más?)

      Creo que deberíamos olvidarnos de los términos mamas y papas, hijos e hijas y enfocarlo de otro modo… (y te digo esto sin consultar mi libro de pócimas osea que la puedo estar pifiando)

      En casa somos los que somos, estamos los que estamos. Los que estamos somos los que somos… somos un grupo. Un equipo. ¿Y qué queremos? El bien del equipo. ¿Y de dónde salió cada cuál? ¡Qué importa! Lo que interesa es ver adónde vamos e intentar hacerlo unidos (juntos, que no revueltos) el tiempo que se nos permita (que no es ilimitado).

      En 100 años todos calvos.

      Y otra cosa. Lo que describes parece una relación absolutamente sana padre-hijo. O te crees que padres e hijos biológicos no se enfrentan. No es la biología lo que te enfrenta, es la convivencia y si han alcanzado ese punto significa que la confianza es al 100%. Que el uno es hijo para el otro. Y el otro padre para el uno. No veo que podrías haber hecho mal.

      🙂

      No te ofusques y concéntrate en el que viene y prepárate para la nueva re-estructuración. Porque todos los nenes que llegan a casa ya sea por conducto uterino, cesárea o ascensor. Todos. Traen un pan debajo del brazo y período de adaptación de todos los miembros del equipo, hasta alcanzar un nuevo equilibrio.

      Besos!!

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  • Merak Luna dice:

    Ya te lo he dicho, si llegan a saber de tí como Maléfica, le quitas el puesto a Angelina. Donde va a parar!!!! Me encantas como madrastra, puede ser que porque no he conocido a ninguna y las tenía yo en mal concepto, así que en tu papel de dignificar la figura de madrastra te sales.
    Nos cuentas la anécdota de los buenos días y nos abres la llave de la relación familiar: el choque de culturas, la dificultad de convivir con un niño que no has criado, el cariño que inevitablemente llega con el roce… no son los “buenos días”, son los pequeños detalles que pueblan el día a día, por los que pasamos de puntillas mitad de las veces y que, sin embargo, son los que construyen la vida de una familia. Relativizar, desdramatizar, para mí es fundamental en la maternidad/paternidad a cualquier edad. Solo así podremos superar cada crisis. Seguro que ya conoces esa frasecita famosa en círculos maternales de “quiéreme cuando menos lo merezca porque es cuando más lo necesito”. Es una chorrada, pero te juro que yo hay veces que la repito como un mantra para evitar volverme loca.
    Ay! qué ganas de achucharte, de conocerte “in person”, de agradecerte que te hayas embarcado en esto. No se qué tal nos irá, pero la satisfacción de estos días no nos la quita nadie.

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    • nurananu dice:

      El sentimiento es mutuo. Yo también tengo ganas de ponerte cara, Merak Luna!!

      Muchas gracias por este comentario tan detallado. Es una maravillosa interpretación de lo que Maléfica quería contar (y su maldad no le permitía).

      Efectivamente, del roce entre madrastra y Blancanieves nace un cariño que a la propia bruja le resulta incomprensible.

      Cuando tienes un hijo te parece imposible poder querer a otro lo mismo. Y luego vas y tienes otro y descubres que aún siendo la noche y el día es posible quererle igual que al primero.

      Y luego te cae regalada del cielo una niña y te preguntas si podrás quererla como quieres a los tuyos y tus sentimientos de nuevo te sorprenden.

      Claro que a unos los has parido y a otros no… Pero, gracias a los astros, llega un día en que el parto queda muy lejano. Y al final del día y con la poca energía que te queda, no puedes más que hacer recuento de niños, ver que cada uno está en su cama y acostarte feliz con la sensación de que tu misión (del día) está cumplida.

      Gracias por enrolarme en esto. Ya sabes que soy más bien tímida y necesito el empujoncito (antes de dar rienda suelta a mi incontinencia) 😉

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  • Pipo Pipe y Papás dice:

    Jajajajaja! ! Buenísimo.

    Y a lo mejor lleva hasta razón el espejito.

    Me lo apunto!

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  • remorada dice:

    qué risa, male! lo mejor es que has cogido a la madrastra malvada de otro cuento solo porque es la malvada más buenorra de todas!!! tú sí que sabes!!!

    yo como soy de lento despertar nunca he sido muy efusiva con los buenos días, ni siquiera los doy por twitter 😛 pero entiendo que hay que reforzarlo y la única manera es estableciendo que sea norma de la casa. BUENAS NOCHEEEEEEES!!!! :***

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    • nurananu dice:

      Mujer, pues claro, que una es mala y miope… pero no tonta ni ciega. En realidad todo es inventado. Sólo necesitaba una excusa para traerme a la bruja guapa al blog…

      Yo es que estaré chapada a la antigua o me habrán caído muchas collejas por coger los cubiertos mal, no sé. Pero el caso es que ahora que veo que me das las buenas noches alto, y en mayúscula, es cuando por fin puedo irme a dormir, Fran.
      Bona nit!
      ;-P

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  • Estoy con Pao, eres genia! Qué buenísimo post, aunque el temita es delicado y tiene que jo, digo fastidiar que te mueres. Con los buenísimos buenos días que me dan a mi Blancanieves y caperucita ahora, buahhhhhhhh, quiero llorar. Lloremos juntas el sábado, con un GT delante 🙂

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  • terenya dice:

    Me ha encantado!! jajaja me he reído mucho chica! aunque me da mucha pena la bruji porque la niña vaya telitaaaaa!!! está empavada total.
    Mucho ánimo a esta bruji buena y maravillosa. Se merece una gran OOOOLAAAAAA!!!!
    Besos

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    • nurananu dice:

      Naaaaa… La verdad es que escribir le sirve a la bruji para relativizar. Y te prometo que leer tu entrada antes le dio un giro al transcurrir de la historia. Mucho mimo necesitan, aunque nos aparten haciéndose los duros.
      🙂
      Empezar un post cabreada y acabarlo riéndote de tu propia “seriedad”.

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  • Mira, cuando mis churumbeles lleguen a esa etapa te los empaqueto y te los mando por Seur!!!
    Mucho ánimo, y mira qué listo es el Espejito 🙂
    P.S. Voy a grabar en vídeo cuando el Mediano se levanta y entra en la cocina con ojitos legañosos y pelos de cordero y dice sonriendo “Boooooos díaaaaaas!!!”, para poder verlo dentro de 10 años.

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    • nurananu dice:

      No lo hagaaaas!! Que te harás un hartón de llorar!!!
      😀

      Mi peque también es el que reparte los buenos días más cariñosos de la casa… Que dure! porque sus despertares son mi felicidad.

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  • nurananu dice:

    Mujer, sí que lo podría haber contado mejor… pero tenía que darle mi toque maléfico jaaajajajja 😉

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  • Sos muy genia! Mejor no lo podrías haber contado!!! Te hago la olaaaaa!!!

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